martes, 6 de enero de 2009

Keep on rollin'.

Allí estábamos los 4, como siempre. Como nunca.

Padre erguido, con el gesto serio y las manos al volante. A su lado, Madre, exhausta e impregnada de atmósfera exterior, dormitando ajena a nosotros pero envuelta de pensamientos. Detrás, Hermano Menor, con los ojos entreabiertos una enorme capucha cubriendo su rostro. Justo a su vera estaba yo, Hermana Mayor, mirando absorta por la ventana, y pensando cómo escribir este relato mediocre de niña mantenida, donde escupir mi impaciencia, donde justificar mis errores.
Música clásica, y un frío que no nos llegaba a tocar, protegidos una calefacción que aprisionaba el aire escaso, casi a punto de ser racionado. Permanecíamos silenciosos y distantes, como en esos cortometrajes de festival venido a menos, esperando que ocurriese algo impactante, distinto, extraordinario.


Pero no ocurrió ni ocurrirá de momento.
El aire seguirá siendo denso, las miradas grises, y los problemas con un poco de suerte....volátiles.

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