Modificaciones oficiales en el Estatuto del nuevo Estado Independiente.
A día de hoy, se convoca por unanimidad aplastante la siembra de la calma en temporada alta. Tras lustros de sequía y proliferación de malas hierbas, la antiguamente conocida como Tierra Baldía, toma hoy el nombre de Jardín Colgante. Todas las calles y vericuetos serán renombrados y los edificios reformados.
Se insta a todos los habitantes a que hagan un buen uso de sus instrumental agrario, y que por favor, bajo ningún concepto, sulfaten aquello digno de ser utilizado de modo comestible. Si ha de intoxicarse uno, que así sea. No podemos violar las normas de la Naturaleza con engañifas o trampas.
La distribución básica de los turnos es sencilla y de fácil aplicación: todos aquellos interesados en cosechar períodos de tranquilidad, deberán donar el 20% de sus tierras a la patrona mayor de la zona (en algunos casos la señora Esperanza o el señor Presente). Una vez realizado este trámite, simplemente tendrán que dar cuenta de todo aquello que les preocupa y el Ilustrísimo Ministerio de Preocupación Ciudadana se encargará de disipar cualquier posible nubarrón o borrasca.
Por otro lado, aquellos agricultores que prefieran el cultivo irregular de bulbos de existencia, tienen la opción de comunicarlo al secretario general de Asuntos Inferiores, a través del cual serán obsequiados con noches en vela enfrascadas y paranoias en lata.
La ley en el Jardín Colgante difiere mucho de los antiguos estatutos aprobados en la Tierra Baldía. Cientos de años de oligarquía y dominio caciquil han mermado considerablemente los derechos de los ciudadanos, y por ello, los nuevos dirigentes del lugar, proporcionarán un sinfín de oportunidades a los habitantes.
Según el estatuto 58/06, se insta a todo ciudadano a ser consciente de sus propias limitaciones, y por supuesto, capacidades, para así lograr la mayor unanimidad de almas conectadas a lo largo del territorio. A pesar de la ingente cantidad de cartas de protesta recibidas por un sector de índole individualista, incluso rozando la devoción a Nietzsche, la mayoría de ciudadanos aprueban esta medida en pro de la unión mística y no del escarnio colectivo.
Por el momento esas son las principales reformas en el país. Les mantendremos informados.
¡Larga vida al Jardín Colgante! ¡Larga vida a sus ciudadanos!
Atte.
Ministerio de Salud, Misticismo y Asuntos Superiores.
1 comentario:
Lo de donarle algo a la señora Esperanza como que no acabo de verlo, yo...
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